Cuando se trata de comer de manera saludable, el ayuno no es la opción adecuada. Los expertos del Sanatorio Diquecito desarrollaron un sistema dietario a base de bocaditos o comidas frecuentes, que sigue el lineamiento del doctor Pablo Otón Busse Grawitz, dos veces nominado al Premio Nobel en Medicina por sus aportes e investigaciones.El procedimiento requiere de una consulta previa con el médico, que debe certificar que esa persona está en condiciones de recibir una dieta de bajo valor calórico. El chef Pablo Fernández y la licenciada en nutrición Susana Aranda explican que el tratamiento se basa en la anamnesis alimentaria, que es la adaptación del método a cada caso particular. Comer cada dos horas sacia el hambre y calma la ansiedad por la comida (componente en el trasfondo de todo obeso).
Además se puede comer de todo, lo mismo que el resto de la familia si se respetan las porciones adecuadas, y se acompañan con la bebida deseada, aunque en cantidades limitadas.
¿Qué se entiende por bocado?: Todo lo que se muerde directamente, lo que se corta con el cuchillo y se lleva a la boca con el tenedor, y lo que se levante con cuchara de postre. Casi todos los alimentos pueden ser reducidos a bocados, pero el método debe ser personal (sobre todo en casa), porque no todas los individuos tienen el mismo tamaño de boca o muerden igual. Una medialuna puede ser considerada 4, 5, o 6 bocados, pero esto no significa que aquel que calcula 6 bocados coma más que el que calcula 4 o 5. Por eso es muy útil encontrar la propia medida, con una unidad que no varíe con cada alimento.
Un desayuno saludable
Para comenzar el día cargado de energía saludable, siempre se debe desayunar. De acuerdo con la época del año, y cada persona, se puede optar por frutas frescas o algún pan integral: ambos aportan glucosa y fibra. Si se tiene tendencia a la acidez o gastritis hay que evitar los cítricos, más ácidos, y optar por manzana, pera o durazno pelado.
El pan puede ser acompañado por queso untable bajo en grasas y/o mermeladas o miel en cantidad moderada. La infusión será más completa con leche, que puede ser sin lactosa. Otra alternativa son los yogures, con cereales mixtos, frutas secas y pasas. En época estival los licuados o jugos de frutas son ideales.
Fuente: Clarín (Argentina)