El médico nutricionista Máximo Ravenna estuvo en el canal de cable C5N. En el día de Navidad se refirió en 23 Minutos, el programa de Gerardo Rozin, a las comidas en las fiestas. Lo mejor, lo peor y los cuidados para la salud.De entrada señaló con respecto a las personas que “no todos los casos son iguales. Todo depende del metabolismo y el gasto energético de cada individuo”.
Enseguida afirmó que “en las fiestas los que están en tratamiento se preparen algo especial diet o algo pero en poca cantidad, moderadamente. Se puede comer un pedazo de turrón o pan dulce”.
Sobre los gordos, definió: “Son tentados. Sus características principales son que cuando le marcan el paso en una dieta acepta muy bien porque le sacan un peso de encima más al alma que al cuerpo, se siente por fin con alguien que le pone un límite. El gordo pospone la dieta, minimiza los efectos, negar lo que ve, rechazar lo que le dicen, ser autosuficiente y omnipotente cuando se le esta atrás y ser un reprochados cuando alguien no esta atrás porque esta atrapado sin salida por una adicción”.
El médico nutricionista dice que lo que define a lo light, “no es la calidad, es lo menos, lo justo para cada paciente” aseguró que “para ser obeso se debe estar por encima de un índice de masa corporal de 27, no menos de un 20% de grasa por encima de tu peso ideal. Esto se calcula por un estudio antropometría, se calcula el riego que uno tiene por la circunferencia de la panza”.
Y para el final enfatizó que “en las fiestas hay que hacer borrón y cuenta nueva y empezar con el corte. Hay que empezar a recordar la medida. Los gordos tienen la visión en tubo y es bueno cuando amplíen el horizonte. El que cruza bien las fiestas el 2 de enero sigue, si no, se sigue comiendo".
Y aconsejó, "el proyecto para un año tiene que empezar a fines de diciembre, ir pensándose en enero, concretándose en febrero y lanzándose en marzo. Porque si se lo piensa en marzo se termina de vuelta en una frustración y llorando por otro año perdido”.